Alabanzas.com - Musica Cristiana - El arrepentimiento del hombre y la paz de Cristo Jesús

El Portal de la Familia Cristiana
TV y Radio en vivo para su Iglesia

Unase en Alabanzas
Unase a Nosotros en Facebook y Twitter. Clic una imagen abajo para registrarse gratis.

Facebook

Twitter

Busque Amistad/Pareja

Radios Cristianas

Secciones
· Home
· Alabe a Jesús
· Archivo de Noticias
· Buscar
· Chat Cristiano
· Diario de Usuarios
· Downloads
· Encuestas
· Enviar Noticia
· Estadísticas
· Galería de Fotos
· Las 10 más leídas
· Mi cuenta
· Recomiéndenos
· Site_Map
· Sitios Cristianos
· Titulares
· Tópicos

Columnistas

Languages
Selecciona Idioma de la Interfaz:


Nos visitan desde

 
Raúl Alberto Mata Jaén Raúl Alberto Mata: El arrepentimiento del hombre y la paz de Cristo Jesús
Enviado porEditor el Jueves, 14 enero a las 14:37:52
Contribución de Raul_Mata

Por Raúl Alberto Mata Jaén

Mateo 4:17: “Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”.

El inicio del ministerio del Señor Jesús en la tierra fue exhortando a todos a que procedan al arrepentimiento, pues el Reino de Dios se ha acercado a la tierra por medio de Él. El arrepentimiento genuino es el primer paso espiritual en las vidas de las personas para acercarse a Dios. El ser humano no puede venir a Dios si no reconoce que el es un pecador y que no existe ningún tipo de obra o acto humano que pueda cambiar ese estado espiritual del hombre. El hombre se apartó de Dios cuando el pecado producto de la desobediencia entró en él. Dios echó a Adán y a Eva del huerto del Edén (Génesis 3: 23-24) pues donde está Dios no puede convivir el pecado.


La primera señal de que el hombre desea acercarse a Dios es reconociendo la semilla del pecado que mora en él. El arrepentimiento con el corazón guía al hombre a reconocer que tiene necesidad de Dios y que sin Dios el final de su vida es el tormento eterno sin Dios. Hasta ese momento Dios le había dado al hombre las tablas de la ley, las cuales detallaban la manera de comportarse y obrar ante Jehová y ante sus semejantes, viviendo en comunidades. Sin embargo, la ley no conllevaba al arrepentimiento; sólo Cristo Jesús tiene todo el poder y la gloria para traer el mensaje de arrepentimiento al mundo.

Sin el reconocimiento desde su ser interior, de su condición y de su naturaleza pecaminosa, el hombre no es apto para recibir la gracia de Dios por medio de Cristo Jesús. Jesucristo nunca hubiera podido ser efectivo en Su mensaje de salvación sino hubiera iniciado Su ministerio con la predicación del arrepentimiento. El arrepentimiento, el cual también fue anticipadamente predicado por Juan el Bautista señala la incapacidad del hombre por obtener vida eterna. El único dador de vida eterna es Cristo Jesús.

El arrepentimiento genuino acerca al hombre a su Creador reconociendo que su vida es una vida llena de oprobio, degradación e impureza producto de la maldición del pecado. El arrepentimiento es el primer signo que conduce a la salvación. Es como una persona con una adicción. Mientras no reconozca que tiene un problema de adicción no podrá aceptar el tratamiento para ser curado. Así el hombre cumplía con la ley de Dios pero no reconocía que necesitaba ser rescatado del pecado y la inmundicia.   

El ser rescatado de las garras del pecado no sólo significa ser salvo y tener garantizada la llegada al Reino de los Cielos. Cuando nos arrepentimos y aceptamos a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas estamos decidiendo vivir una vida poniendo nuestros ojos en Él, en vez de poner los ojos en los problemas, tribulaciones, aflicciones, afanes y riesgos de este mundo natural y físico. Cuando el hombre pone sus ojos en Cristo Jesús y en Su justicia, Él llena la vida del hombre con Su paz. La paz de Cristo nos libra de todo temor, pánico, preocupación, malos pensamientos, divagaciones de la mente, y todo desajuste espiritual en la mente y en el corazón del hombre

Mateo 28:18-20: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén”.

Cuando el hombre se arrepiente y acepta a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, el hombre comienza a experimentar un cambio total en su forma de actuar, pensar, y convivir. Este cambio total hecho por Cristo Jesús es necesario que sea llevado a todas las demás personas. Por eso, Cristo Jesús encomendó a Sus discípulos antes de ir a la presencia de Su Padre que debían ir y predicar el evangelio a todas las naciones. Para cumplir con efectividad la comisión más importante dada a los hombres, el creyente debe hacerlo con la total convicción de que el mismo Señor Jesús al impartir esta misión les dejó la confianza de que Él estará con nosotros todos los días para cumplir con dicha comisión.

Lucas 24: 36: “Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros”.

Jesús se presentó ante sus discípulos diciéndoles paz a vosotros, ya que ellos tenían temor de lo que podría sucederles después de la muerte de Su maestro. Esta confianza que Cristo Jesús depositó en sus discípulos es la misma paz que Cristo deposita en los creyentes. Todo cristiano debe tener consigo la paz que sólo Cristo puede dar. La paz de Cristo brinda confianza y seguridad de que pase lo que pase el Señor Jesús está a nuestro lado e intercede al Padre y pelea por nosotros. Cuando el creyente tiene consigo la paz de Cristo, tiene todos los medios dados por Dios para crecer en el Espíritu y llegar a cumplir los propósitos que Jehová ha trazado para su vida personal.

La vida natural trae consigo problemas y aflicciones; el Señor Jesús expresó que mientras estemos en este mundo tendremos problemas y aflicciones, pero que debemos confiar que Cristo Jesús venció al mundo y podemos tener Su paz (Juan 16:33). La verdadera libertad de Cristo Jesús llega a nuestra vida cuando entendemos que la paz de Cristo rompe y cancela todo temor y preocupación. La paz de Cristo es nuestra garantía que si nuestros ojos están puestos en Él, cualquier circunstancia en nuestras vidas será derribada por Cristo Jesús.  

La aparición repentina de Jesús ante Sus discípulos diciéndoles “paz a vosotros” es la preparación que Cristo Jesús nos da para cumplir con la gran comisión que Su iglesia debe realizar con amor y fe; es la garantía de Dios que pase lo que pase Jesucristo estará con nosotros todos los días hasta Su segunda venida y el fin de todas las cosas que hoy conocemos. El Señor Jesús estará con nosotros siempre, atendiendo nuestros casos, nuestras peticiones, nuestros clamores e intercesiones.

Paz a vosotros significa vivir con la seguridad que la paz de Cristo irá con nosotros siempre sin importar pase lo que pase, muchas veces sin entender cómo Dios hace las cosas. Vivir en la paz de Cristo es vivir confiados de que las cosas que suceden es porque Dios conoce nuestro futuro y Él conoce lo que es mejor para nosotros. La paz de Cristo derriba toda lógica, concepto, argumento, pleito, discusión o contienda sobre las situaciones y circunstancias de la vida cotidiana. La paz de Cristo es dejar de pensar, analizar, discutir, argumentar y/o especular sobre qué va o qué puede acontecer, para dar paso, entonces a la seguridad y la confianza de que Cristo Jesús es la única respuesta ante los problemas y aflicciones.

La paz de Cristo es la plataforma que el Señor Jesús coloca para que todo cristiano camine su vida cristiana confiando y poniendo los ojos en Jehová Dios. Cristo Jesús encomienda a todo aquel que es Su discípulo a cumplir con una misión: llevar el mensaje del evangelio a toda criatura sobre la tierra; en este proceso, el creyente está expuesto a toda clase de situaciones y pruebas; expuesto a obras y maquinaciones del adversario, así como procesos en los cuales tendrá que atravesar valles de sombra de muerte. La vida cristiana no es garantía de ausencia de problemas y aflicciones. La vida cristiana es garantía de que en todo lo que hagamos, Jesucristo estará con nosotros siempre. Esa es la paz de Cristo, esa es la paz que da tranquilidad en medio de la prueba. La vida cristiana se vive confiando en Dios.

El Señor Jesús principia su ministerio con la palabra arrepentimiento. Sin arrepentimiento no hay reconocimiento del pecado del hombre. Sin arrepentimiento no se pueda aceptar el regalo de Jesucristo. Sin arrepentimiento sigo siendo yo, en mi carne y en mi alma. Sin arrepentimiento no hay quebrantamiento. Sin arrepentimiento no hay victoria espiritual. El saludo a los discípulos de Cristo resucitado siempre fue: paz a vosotros. Paz a vosotros, como saludo de Cristo Jesús glorificado, es la preparación de todos los hijos de Dios para cumplir con confianza y tranquilidad de espíritu la buena obra a la que han sido llamados.

Vemos pues que el Señor Jesús llega al mundo con un mensaje de arrepentimiento para salvación del alma, y al final antes de partir al Padre encomienda la misión de los redimidos sin antes asegurándoles que Él mismo estará con nosotros todos los días hasta que Él vuelva por nosotros dándonos ayuda, aliento y fortaleza para cumplir con la tarea encomendada. Así comienza y termina la misión de Jesucristo en la tierra: buscando el Reino de los Cielos para hallar gracia ante Dios y alentándonos que no importa lo que nos pase en nuestro caminar con Cristo Jesús, Él con Su paz que sobrepasa todo entendimiento, estará con nosotros siempre. Amén.

Jesús se presentó ante sus discípulos diciéndoles paz a vosotros, ya que ellos tenían temor de lo que podría sucederles después de la muerte de Su maestro. Esta confianza que Cristo Jesús depositó en sus discípulos es la misma paz que Cristo deposita en los creyentes. Todo cristiano debe tener consigo la paz que sólo Cristo puede dar. La paz de Cristo brinda confianza y seguridad de que pase lo que pase el Señor Jesús está a nuestro lado e intercede al Padre y pelea por nosotros. Cuando el creyente tiene consigo la paz de Cristo, tiene todos los medios dados por Dios para crecer en el Espíritu y llegar a cumplir los propósitos que Jehová ha trazado para su vida personal.


 
Enlaces Relacionados
· Más Acerca de Raúl Alberto Mata Jaén
· Noticias de Editor


Noticia más leída sobre Raúl Alberto Mata Jaén:
Jehová es mi Pastor es conocer a Dios


Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 5
votos: 1


Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible


Disculpa, los comentarios no están activados para esta noticia.

música cristiana | nosotros | servicios | publicidad | tienda | englishcontactos | about us
Copyright © 2000-2010 Alabanzas.org & ITS Websites LLC. Powered by JESUS Service by ITS
RSS FeedRSS y Atom Feeds

Web site engine's code is Copyright © 2010 by PHP-Nuke & Francisco Burzi.

Vea anuncios arriba sobre musica cristiana, musica cristiana gratis, videos cristianos, videos cristianos gratis, descarga musica cristiana gratis, baja musica cristiana gratis, biblias, libros cristianos, peliculas cristianas, evangelicos, chat cristiano, amigos cristianos, navidad, pastores, evangelizar, evangelio, evangelistas, marco witt, marco barrientos, funky, grupo rojo, jesus adrian romero, oscar medina, principes de sion, hermanas melendez, giovanny rios, danny berrios, julissa, marcos vidal, tribu de benjamin, ricardo rodriguez, richard cepeda, canzion, jocelyn, charlie santiago, jose papo rivera, freddy colon, nancy amancion, bobby cruz, doris machin, yadira coradin, ricardo rodriguez, kalia valera, bobby cruz, alex rodriguez, joyce meyer, john maxwell, rick warren, hada maria morales, max lucado, predicacion, escuela dominical, universidad cristiana, estudios biblicos, himnarios cristianos, dante gebel, david greco, yiye avila, juan carlos alvarado, luis palau, annette moreno, lilly goodman, laly torres, tercer cielo, voceros de cristo, kyosko, blest, jovenes cristianos...